Pasamos toda a tarde riendo y besándonos. Con Justin siempre el tiempo se pasa volando. Por suerte no volvimos a ver a esas niñas.
- Justin, ya esta oscureciendo, mejor vámonos – le dije sentada en la arena, viendo como empezaba a oscurecer
- ok – me dijo y se levantó, pero yo me quede sentada
- ¿me llevas? estoy cansada – le dije y me sonrió
- ¿y mi espalda?
- ¿me estas diciendo gorda?
- no – me respondió
- ya me as llevado antes
- esta bien hermosa – me dijo y me subí en su espalda [como en la imagen ] – solo por que no pesas tanto – me dijo y le di un beso en el cuello.
Caminó conmigo en su espalda hasta llegar al coche. Ambos nos subimos, nos pusimos el cinturón de seguridad, y comenzó a conducir.
Llegué a casa agotada, y Justin quedó de ir a mi habitación mas tarde para que durmamos juntos. Lo primero que hice fue dejar mi bolso sobre mi cama, y entrar a la ducha. Estuve como media hora duchándome, luego cuando salí peine mi cabello mojado y me puse mi pijama que consistía en un mini short con una camisa algo ajustada
Fui a la cocina y me preparé leche con cereales. Estaba muerta de hambre, no comí casi nada en todo el día. Me senté en la mesa a comer, y en eso llega Ryan.
- hola hermanito – le dije y se sentó con una redbull al frente mío
- ¿Dónde has estado todo el día?
- en la playa
- ¿sola?
- no, con Justin
- sigo sin confiar en ese tipo
- ese “tipo” – hice comillas en el aire – es tu amigo Ryan
- ERA mi amigo
- ¿desde cuando?
- desde que te hizo sufrir, ¿no recuerdas? – sentí una pequeña sensación en el estomago
- pero ya estamos bien
- yo desde un principio le advertí que si te hacía sufrir se las vería conmigo
- porque no volveis a ser amigos como antes y dejas de protegerme tanto, eso ya quedo en el pasado
- yo solo te protejo porque te quiero ___
- yo tambien te quiero, pero estoy segura de lo que hago
- como digas, pero aunque yo tenga la razón, igual de todas formas estaré aquí para ti
- gracias – le di un beso en la mejilla – buenas noches – dije saliendo de la cocina
- ¿te acuestas tan temprano?
- estoy cansada – le respondí y me fui a mi habitación. Cuando entré Justin ya estaba ahí
- me encanta tu pijama – dijo viendo mi cuerpo y se mordió el labio
- si, pero es algo incomodo, así que mejor me lo cambió – bromeé
- NO – me respondió enseguida
- es broma, me lavo los dientes, y nos acostamos, ok?
- ok – entré al baño.

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